Organizaciones ambientalistas denunciaron este 3 de octubre de 2026 que la Secretaría de Marina inició la construcción de la segunda escollera del proyecto de ampliación del Puerto de Veracruz, en una zona cercana al arrecife vivo La Gallega, y exigieron la suspensión inmediata de los trabajos.
La Red del Corredor Arrecifal del Golfo de México y Greenpeace señalaron que durante recorridos de vigilancia ciudadana observaron el traslado y acumulación de toneladas de roca para la obra. Advirtieron que el depósito de material sobre la base del arrecife podría provocar sedimentación y modificar las corrientes marinas.
Advierten riesgos para el ecosistema y las comunidades
Las organizaciones sostuvieron que una afectación al arrecife tendría consecuencias para la biodiversidad, la pesca, el turismo y la protección natural de la zona costera. La Gallega forma parte del Sistema Arrecifal Veracruzano, reconocido como Parque Nacional, Sitio Ramsar y Reserva de la Biósfera de la UNESCO.
De acuerdo con la denuncia, la piedra utilizada en los trabajos proviene de una cantera ubicada en Mozomboa, municipio de Actopan, que presuntamente no aparece documentada en las evaluaciones de impacto ambiental presentadas para el proyecto. También reportaron la llegada continua de camiones con material rocoso durante el día y la noche.
Reclaman cumplimiento de la resolución judicial
Los colectivos recordaron que en 2022 la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que la autorización ambiental de la ampliación portuaria no había evaluado de manera integral los impactos sobre los arrecifes y otros ecosistemas costeros. La resolución ordenó revisar los efectos acumulativos y sinérgicos del proyecto bajo un estándar reforzado de protección ambiental.
La Red del Corredor Arrecifal del Golfo de México pidió la intervención de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y las autoridades judiciales para verificar la situación legal de las obras, el origen de los materiales y el cumplimiento de la resolución de la Corte.
Además, exigió detener la extracción de material rocoso que considera no autorizada y la colocación de piedras sobre La Gallega, así como realizar una investigación sobre los posibles daños ambientales ocasionados al arrecife y al Sistema Arrecifal Veracruzano.

