Cientos de miles de estudiantes, padres de familia, docentes y sindicalistas participaron el martes 6 de octubre de 2026 en protestas realizadas en distintas ciudades de Francia para exigir mayores recursos y mejores condiciones educativas. El Ministerio del Interior calculó en 266 mil el número de asistentes, mientras que los organizadores elevaron la cifra a 450 mil.
Las movilizaciones, convocadas inicialmente por estudiantes de secundaria, se ampliaron con la participación de sindicatos y otros sectores inconformes con el deterioro de los servicios públicos y el aumento del costo de bienes y servicios básicos. En alrededor de 40% de los 3 mil 700 liceos del país se registraron bloqueos o afectaciones.
La jornada estuvo marcada por enfrentamientos aislados y un fuerte despliegue policial. El Ministerio del Interior informó que 488 personas fueron detenidas y que 43 integrantes de las fuerzas de seguridad resultaron heridos durante las manifestaciones.
Las protestas ocurren en medio de una investigación sobre varios episodios de violencia entre policías y menores. Uno de los casos más graves se registró el lunes, cuando un adolescente de 15 años perdió una mano en circunstancias que aún no han sido esclarecidas.
La justicia francesa también imputó a un agente señalado por causar lesiones graves en el rostro a un estudiante de 14 años durante una intervención policial ocurrida el 28 de septiembre. Además, la policía abrió investigaciones internas contra varios agentes, incluida una relacionada con un video grabado en Metz.
El gobierno anunció medidas para responder a las demandas estudiantiles. El primer ministro Sébastien Lecornu informó que las clases serían suspendidas durante media jornada entre el miércoles 7 y el viernes 9 de octubre para que los responsables escolares organizaran debates con los alumnos.
Sin embargo, las organizaciones estudiantiles consideraron insuficiente la plataforma creada por el Ejecutivo para recopilar sus reclamos y convocaron a nuevas marchas para el jueves. El gobierno también decidió acelerar una iniciativa para que los padres de menores paguen por los daños causados durante actos vandálicos.
El conflicto ya tiene efectos políticos, debido a que Francia se encamina hacia una elección presidencial y las protestas han profundizado el enfrentamiento entre el gobierno, la oposición de izquierda y los partidos de derecha. Mientras el Ejecutivo rechazó las acusaciones de represión policial, sectores opositores denunciaron un uso excesivo de la fuerza.
Las movilizaciones también se extendieron a Bélgica, donde se reportaron arrestos y agentes heridos en Lieja, además de protestas de menor escala en Bruselas y otras ciudades.

