La presidenta Claudia Sheinbaum celebró que la reforma constitucional contra el nepotismo electoral comenzará a aplicarse en los procesos electorales de 2030 y sostuvo que la sucesión de cargos públicos entre familiares afecta al país.
Durante la conferencia matutina del miércoles 7 de octubre de 2026, la mandataria fue cuestionada sobre posibles candidaturas de parejas sentimentales de presidentes municipales en Huixquilucan, Metepec y Atizapán, Estado de México. En respuesta, señaló que a partir de 2030 esas prácticas estarán prohibidas constitucionalmente.
La reforma establece restricciones para que una persona pueda postularse a la presidencia municipal, una regiduría o una sindicatura cuando tenga o haya tenido, durante los tres años anteriores a la elección, un vínculo matrimonial, de concubinato o de unión de hecho con quien ocupa el cargo.
También contempla impedimentos por parentesco consanguíneo o civil en línea recta, sin límite de grado; en línea colateral hasta el cuarto grado, y por afinidad hasta el segundo grado. Estas disposiciones aplicarán a partir de las elecciones federales y locales de 2030.
Sheinbaum recordó que la propuesta original del Ejecutivo planteaba que la prohibición entrara en vigor desde 2027. Sin embargo, durante el proceso legislativo el Congreso de la Unión modificó el calendario para establecer su aplicación formal a partir de 2030.
La presidenta agregó que Morena estableció internamente una restricción para evitar este tipo de candidaturas desde 2027, aunque la prohibición constitucional tendrá efectos generales hasta el proceso electoral de 2030.
La reforma también incorpora disposiciones sobre la no reelección inmediata en diversos cargos de elección popular. Con ello, el marco constitucional busca limitar la continuidad de grupos familiares en puestos públicos y evitar que los cargos sean transferidos entre parientes.

