Tessa Blanchard estuvo cerca de abandonar la lucha libre para comenzar una carrera militar en Estados Unidos, pero una llamada relacionada con el Consejo Mundial de Lucha Libre cambió sus planes cuando estaba a punto de firmar un contrato de cuatro años con las fuerzas armadas.
Una decisión que parecía definitiva
La gladiadora estadounidense recordó que, después de atravesar una etapa de dudas, regresó a su escuela y comenzó a prepararse para ingresar al ejército. En ese momento, consideraba que la lucha libre había quedado atrás y veía la carrera militar como su nuevo camino profesional.
Sin embargo, cuando necesitaba entregar su firma para comprometerse durante cuatro años, recibió una llamada de Okumura. El luchador le comunicó que el Consejo Mundial de Lucha Libre buscaba contar con ella para el Grand Prix de Amazonas.
La oportunidad que llegó desde México
La invitación la llevó a la Arena México, donde Blanchard quedó impresionada por la dimensión de la afición mexicana y por el nivel de preparación de las luchadoras del CMLL. Aquella experiencia fue determinante para que volviera a considerar la lucha libre como el camino que quería seguir.
La estadounidense también explicó que, después de regresar a su país, comenzó a contar los días para volver a México. La experiencia en el cuadrilátero y el ambiente de la Arena México reforzaron su conexión con el público y con la competencia femenil del Consejo Mundial.
Blanchard ha señalado que las palabras de su padre, un pastor, también influyeron en la manera en que interpretó aquella decisión. Para ella, el cambio de planes representó la posibilidad de encontrarse en el lugar al que debía pertenecer.
La luchadora terminó eligiendo los cuadriláteros en lugar de las fuerzas armadas. Desde entonces, su historia quedó ligada a México y al Grand Prix de Amazonas, torneo que ganó en 2023.

