El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el 7 de octubre de 2026 que la muerte de una empleada de un instituto de investigación antipeste en Irkutsk, Rusia, no parece estar relacionada con un arma biológica. La trabajadora falleció después de presentar una neumonía grave de origen aún no esclarecido.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) solicitó información adicional a las autoridades rusas sobre las pruebas realizadas a la mujer y a sus contactos, así como sobre las medidas de salud pública adoptadas tras el deceso.
La causa de la muerte todavía no está confirmada
La empleada trabajaba en el Instituto de Investigación Antipeste de Irkutsk, en Siberia. Las autoridades rusas han señalado que no se ha registrado recientemente ningún caso confirmado de peste en la región y que las pruebas iniciales no han identificado el patógeno entre las personas que tuvieron contacto con ella.
Los primeros reportes relacionaron el fallecimiento con una posible infección de peste neumónica, una forma grave de la enfermedad que puede transmitirse entre personas. Sin embargo, la información disponible no confirma que la trabajadora haya contraído peste ni que exista un brote activo.
La OMS pide aclaraciones sobre los contactos
La OMS informó que necesita conocer con mayor precisión los resultados de laboratorio de la paciente fallecida y de sus contactos. También busca aclarar qué agente patógeno motivó las medidas sanitarias y verificar reportes sobre un posible segundo empleado con neumonía de causa indeterminada.
Rusia informó que aproximadamente 200 personas fueron puestas bajo vigilancia o cuarentena como medida preventiva. Hasta el momento, no se ha confirmado una transmisión sostenida entre personas ni un segundo caso de peste neumónica.
Trump espera conocer más detalles
Al ser consultado sobre la posibilidad de que el fallecimiento estuviera vinculado con un arma biológica, Trump respondió que Estados Unidos no considera probable esa hipótesis y añadió que espera conocer pronto más información sobre la situación.
La Unión Europea también dio seguimiento al caso. Hasta ahora, las autoridades sanitarias internacionales mantienen la vigilancia, pero no han reportado evidencia de una propagación amplia que requiera medidas adicionales fuera de la región de Irkutsk.

